Aunque la inteligencia artificial puede ser una herramienta muy útil, los textos que genera pueden contener errores de contenido, de forma y de tono que, si no se detectan y corrigen, pueden llegar a poner en riesgo la credibilidad de quien los publica o utiliza. Además, carecen de la naturalidad y la cercanía que se necesita para conectar y generar confianza.
La humanización de textos tiene como objetivo:
– Atenuar riesgos y garantizar la adecuación del contenido, la forma y el tono a la necesidad y el objetivo planteado.
– Asegurar el rigor, la claridad y la coherencia.
– Eliminar errores y erratas.
– Que suenen cercanos, humanos y fiables.
– Revisión de contenidos para detectar y corregir las incoherencias y errores.
– Corrección ortotipográfica y de estilo para eliminar erratas y mejorar la claridad y la fluidez.
– Reescritura del texto para ajustar el registro y el tono.